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"Los filántropos en harapos" ROBERT TRESSEL


LOS FILÁNTROPOS EN HARAPOS

ROBERT TRESSELL

Editorial: CAPITAN SWING






Sinopsis:


Publicada en 1914 e inédita en nuestro país, Los filántropos en harapos es una novela explícitamente política, considerada un clásico de la literatura obrera de todos los tiempos. Ofrece una visión global de la vida social, política, económica y cultural de Inglaterra en un momento en que el socialismo estaba empezando a ganar terreno. George Orwell elogió su capacidad para transmitir sin sensacionalismo el detalle real del trabajo manual. La consideraba una obra que todo el mundo debería leer, un pedazo de la historia social del siglo XX.

Opinión personal:

Hay libros que por la naturaleza de su contenido no son de fácil lectura. Hace pocos días leía en el muro de algún amigo, en una red social, un texto de Kafka que decía algo así: "si el libro que estamos leyendo no nos despierta como un golpe en el cráneo ¿para qué molestarnos en leerlo?"
Este libro no solo te despierta con ese golpe, además te tumba  y te revuelve las entrañas porque la realidad que nos muestra se asemeja a la situación actual aunque se publicó hace más de cien años.

Trabajos precarios con salarios que no les llegan ni para comer, empleados de la construcción explotados por empresarios corruptos ayudados por la tiranía de capataces miserables "miserias" que obligan a los obreros, a sus propios compañeros,  a trabajar en condiciones infrahumanas. Todos a aprovecharse de los trabajadores que no tienen ni por asomo para comprar una vivienda, vivienda que tienen que alquilar a los propios empresarios. Que tienen que mandar a sus hijos pequeños a dormir con un té como única cena porque no tienen ni para comprar pan. Que visten con auténticos harapos, sin ropa de abrigo para el invierno, las botas agujereadas que dejan pasar el agua a los calcetines andrajosos cuando llueve y sin dinero para comprar carbón y secarlos para el día siguiente.  Injusticia tras injusticia mientras los que tienen el poder presumen de caridad cristiana, lo que Jesucristo llamaría sepulcros blanqueados.

El protagonista Owen, un empapelador artístico, se frustra  porque sus compañeros, por más que intenta hacérselo ver, se niegan a reconocer la injusticia a la que se ven sometidos, para ellos es normal vivir bajo el yugo de la pobreza más abyecta y que otros se aprovechen porque ellos mismos ya se creen indignos, que no son nadie.

Es obvio que la sociedad ha evolucionado en algunos aspectos pero siempre de forma desproporcionada a favor de los más fuertes.

Recomiendo la lectura de este libro porque conviene saber de dónde venimos, que los derechos que hoy tenemos no han sido gratis y que algunos pagaron, con la ignorancia, un precio muy alto,

Dicen que la realidad siempre supera la ficción. Esta historia es real e insuperable.

Comunidad "Pokémon"

Hasta ahora, las comunidades por mí conocidas eran la comunidad de vecinos, las comunidades autónomas y si me apuráis, la comunidad del anillo gracias a Tolkien (venga ese abrazo a Frodo, siempre tan triste por escuchar a Perales).

Pero ahora le pasa algo muy raro a la juventud, y a algunos no tan jóvenes también. Caminan por las calles abstraídos,sin mirar por dónde van, por dónde pisan, sin despegar la mirada del teléfono móvil, cruzando semáforos en rojo, corriendo por las estaciones de  Metro y cogiendo trenes que van a Ciempozuelos o yo que sé... y dejándo pasar el turno en la pescadería porque junto a la lubina ha visto un pokémon. Que no, mendrugo, que eso que se mueve es un centollo.

Han formado una comunidad y hacen reuniones aunque luego van solos por la playa pisando toallas, ombligos tatuados, castillos de arena construidos por niños, e incluso llegan a meterse en el agua sumergiendo el teléfono móvil con tal de capturar a uno de esos bichos virtuales.

También están en Río, donde uno de los medallistas olímpicos ha gastado la friolera de cuatro mil eurazos intentando cazar pokémon usando los datos del móvil por confundir una señal de radar de la villa olímpica con una de zona wifi. Menos mal que allí aún no ha llegado la guardia civil y, por los pelos, se ha librado de la multa.

Algunos países han prohibido la captura de pokémon y no porque estén en peligro de extinción como el oso polar ya que éstos se reproducen como cobayas, sino por el elevado número de accidentes y bajas laborales que está provocando.

Y pensar que Pikachu era un personaje bueno para los niños como papá pitufo o Leticia Sabater,..

A borbotones

Es víctima y verdugo  a la vez de esa tortura que le estrangula el alma.
Y mientras, intenta retener la vida, se le va de las manos...

Tutorial sobre cómo detener a un preso


Dieciséis detenidos por traficar con droga en una cárcel de Murcia, siete de ellos eran presos.

Muda me he quedao.

Claro, luego así me pasa, que yo comento estas cosas con las amigas o en casa y tengo que justificar que la noticia es real, que está publicada en los periódicos, que lo dijo Ana Blanco en las noticias de la 1...

¿Imagináis a los policías llamando a la puerta de la cárcel?
Toc toc. Un guardia abre la puerta. Mire usted señor guardia, que venimos a detener a siete presos. ¿Os estáis quedando conmigo? Llevaros también a Blancanieves si eso...
 Es en serio, traemos una orden judicial,  los tenemos que llevar detenidos a comisaría a prestar declaración...

Todo apunta, supuestamente, a que la madre de uno de ellos introducía sustancias peligrosas como chorizo dentro de las empanadas que ella misma cocinaba.

Los de Cantimpalos están alarmados con la noticia y temen que les confisquen toda la producción y nos quedemos todos sin chorizos.

Juego de tronos






La pasada semana los medios de comunicación se hacían eco, una vez más, de un delito por fraude a las arcas públicas y nos mostraban imágenes de Leo Messi sentado en el banquillo de los acusados junto con su padre, donde se les juzgaba por un presunto delito fiscal. Con lo poco que le gusta el banquillo al argentino ¡toma banquillo!

Hoy el turno le toca a Neymar, la Fiscalía pide juzgarle por corrupción junto con su padre. Al igual que en el caso de Messi, también se habla de cifras millonarias.

Siempre había pensado que los padres miran por el bien de sus hijos, pero parece que los progenitores de estos dos astros de la constelación azulgrana no han sido precisamente un buen ejemplo en la educación de sus hijos, al menos en valores como la honradez, el respeto, el compartir, la solidaridad... y no solo en eso, es que si además les declaran culpables pueden llegar a ir al "trullo". En estos tiempos que corren uno no puede fiarse ni de su padre.

Como contraste, se filtraba otra noticia, esta vez sobre la generosidad de Cristiano Ronaldo, algo que parece que no es nuevo. En esta ocasión se dice que ha donado a una ONG de ayuda a la infancia la prima de seiscientos mil euros obtenida por ganar la undécima Copa de Europa para el Real Madrid.

Pero la generosidad y la humanidad de este  pedazo de "merengue" traspasa fronteras, siempre ayudando a niños necesitados, niños con nombres y apellidos... en el tsunami de Indonesia en el 2004,  en la construcción de escuelas para niños en la franja de Gaza... en el terremoto de Nepal...  Algunas de estas noticias serán ciertas, otras...  a saber, y de la mayoría no llegaremos a enterarnos porque él no va alardeando ni lo va proclamando a los cuatro vientos. 

Sus gestos solidarios han llegado a salvar vidas, y no solo donde llega el dinero, que sí, que debe tener mucho como Neymar o Messi... también  es donante de médula y donante de sangre, razón por la que no lleva tatuajes, ni fuma, ni bebe, ni toma drogas, para poder donar cuando quiera.

No soy aficionada al fútbol pero como modelo a seguir, no hay color...

Tiempo de cerezos



Cada primavera, al norte de Extremadura, millares de cerezos en flor iluminan con su espectacular belleza algunos de los pueblos bañados por el río Jerte.

Éste río, conocido por el atractivo de sus cascadas y gargantas, es reclamo de las gentes que buscan la belleza de paisajes naturales y el deporte de aventura.

Pero sin lugar a dudas, el mayor encanto que cada año atrae a miles de personas llegadas de todos los puntos geográficos, son los cerezos en flor que cubren como un inmenso manto blanco el Valle del Jerte, 

Foto Inés
Aún estamos a tiempo de ver los últimos árboles en flor, tal vez en Tornavacas donde la floración es más tardía, se pueda disfrutar aún de esta singular belleza digna de contemplación.

Tras la floración llega el fruto, la maduración, el cuidado de prevenir que el fruto sufra el ataque de cualquier plaga y que está a expensas de las inclemencias climatológias, como el granizo, que puede acabar con la cosecha.

Ese trabajo de poda en invierno, abono, el arado de la tierra y otros cuidados que se requieren para una buena cosecha, es obra de las manos de los agricultores, manos curtidas y encalladas, manos que acarician la tierra, las ramas, que cuidan y protegen cada árbol, que conocen todos y cada uno de ellos... y que esperan con 
ilusión poder recolectar el mejor fruto allá por mayo.

Foto Inés

Pero ahí están ellos, los intermediarios, aprovechándose del trabajo de esas manos curtidas, de esos cuerpos cansados por un trabajo duro, que soportan calor y frío, para recibir un pago en ocasiones ridículo por sus productos de primera calidad, mientras otras gentes, algunas sin escrúpulos, se lucran injustamente desde sus sillones a costa del trabajo duro de los agricultores.

Cuando dentro de pocas semanas vayáis al mercado y compréis esas cajas de cerezas del Valle del Jerte, pensad que son el fruto del trabajo de esas manos hacendosas que han hecho posible que llevemos a nuestra mesa cerezas de la mejor calidad, pero pensad también que de los 4, 5 o 6€ el kilo que pagaréis por ellas, el agricultor ha recibido entre 0,60 y 1€ el kilo.


La aventura de ser mujer

Publicado en Digital Extremadura el  8 de marzo de 2014 con motivo del Día Internacional de la Mujer




Las aventuras de Indiana Jones son juegos de niños si las comparamos con las aventuras que vivimos muchas mujeres  hoy en día.

Por suerte, desde que era pequeña, me inculcaron la importancia que tenía el trabajo y el estudio, entre otras cosas, así que desde siempre aprendí a organizar bien mi tiempo. El día tiene 24 horas para todos ¡para todos! ni más ni menos.

 Pero el verdadero significado de la típica excusa "no tengo tiempo" la entendería más tarde, cuando nacieron mis hijos.

Para empezar, cuando tienes el primer hijo, tu vida cambia radicalmente. Aparece en tu vida la persona más importante y más frágil a la que tienes que cuidar, mimar, proteger y a la que no quieres perder de vista ni un solo momento, incluso cuando duerme quieres estar vigilante, te eclipsa con esa mirada tierna y con tanta paz y ternura que te transforma, transforma tu casa e incluso el olor olor, la hace diferente. 

Pero el tiempo de baja maternal se agota y hay que incorporarse al trabajo, empiezan los catarros, las noches sin dormir, las visitas a urgencias en horas intempestivas porque el niño ha vomitado ¿ha vomitado? ¡es terrible! pero llegas al hospital y el pediatra de turno no le da mayor importancia y te manda comprar suero oral. Recorres toda la ciudad de farmacia de guardia en farmacia de guarda  sin resultado positivo porque  debe haber un virus y se han agotado todas las existencias de suero oral... cuando por fin lo encuentras y vuelves a casa el niño duerme plácidamente y no te atreves a despertarle ¿y ahora qué hago? a ver a quién llamas a las 3 de la madrugada para que te aconseje, así que te metes en la cama a intentar dormir pero no lo consigues, el fantasma de la incertidumbre no te deja, cada poco te levantas  a ver si el niño respira... y rezas mientras deambulas por los pasillos de la casa a oscuras dándote golpes con las puertas y sin saber qué hacer.

Suena  el despertador,  ya es otro día, tienes que llegar al trabajo fresca como una lechuga y además rendir al máximo y que no se diga
.
Luego llega la otra fase que es la etapa escolar, con todo lo que conlleva.
Y con el colegio llegan las temidas actividades extraescolares.
Estad preparadas porque llega la mayor carga de adrenalina y no habéis hecho más que empezar.

Un día cualquiera sales del trabajo, vas por la M-40 como si estuvieras protagonizando una persecución y tuvieras detrás todos los coches de policía de las pelis americanas que van dando vueltas de campana en cada curva que tomas mientras vas rezando  ¡por favor, que no haya atasco! 

Llegas al colegio con la lengua fuera pero has conseguido aparcar.

Mientras esperas a la puerta, sudando y  hecha un manojo de nervios  mordiéndote las uñas,  ves que los niños salen tan tranquilos hablando con sus amigos  (¡vamos a llegar tarde a natación!). Como la noche anterior preparaste sus mochilas de deporte, el que tiene fútbol  se van cambiando en el coche. Cuando llegamos a los campos de fútbol del Real Madrid (no, no vale un equipo que entrene al lado de casa) el niño está entusiasmado  con su traje blanco impecable que después te tocará lavar, pero no importa, el niño es feliz…

Vuelves a subir al coche para ir al otro extremo de la ciudad con todos los semáforos en rojo y debes llegar en diez minutos porque la niña tiene natación.

Mientras les tienes ocupados, aprovechas para ir a comprar cereales para el desayuno de mañana que se han terminado y de paso darte un capricho y tomarte un zumo de brick que has comprado en el super  porque aún no has comido.

De nuevo subes  al coche que, ya quisiera  Carlos Sainz tener tanta destreza como tú para atravesar grandes ciudades, llegar ileso y que no se te rompa el coche en un semáforo para que nadie te grite ¡trata de arrancarlo!. Llegas a tiempo para recoger al del fútbol  ¡ponte el cinturón que vamos a por tu hermana!  También conseguimos llegar a tiempo
Ya más tranquilos volvemos a casa, el baño, lavadoras, los deberes, preparar los libros, hacer la cena…
Mañana es martes y nos toca tenis... el miércoles actividades culturales y reunión en el colegio…  los jueves son como los lunes y esto parece el cuento de nunca acabar.
 Cuando, ya de noche,  llega el padre cansado del trabajo y nos ve a todos sentados esperándole con la mesa puesta para la cena nos dice
 ¡qué bien vivís!

Volviendo la vista atrás, me doy cuenta de lo importante que fue siempre poder  contar con los abuelos que, aunque lejos, siempre están dispuestos a ayudarnos.
 La familia es lo más importante que tenemos  y son los niños son los que nos dan la vida y no al revés.

Después, cuando los hijos se hacen mayores, dispones de un tiempo al que no estabas acostumbrada y empiezas a hacer otras cosas que siempre te han gustado y que dejaste de hacer, como el deporte, leer, visitas museos, quedar con las amigas… y ahora toca esperar hasta que Dios quiera que empiecen a llegar los nietos, con quienes volvería a vivir las mismas aventuras.

 Mientras tanto, te llaman las amigas más jóvenes con hijos aún pequeños para pedirte consejo como si ya fueras abuela.
Ayer una de ellas me pasa un whatsapp a  las 10 de la noche:
-A la niña le duele mucho el oído ¿conoces algún remedio casero? me han dicho que le eche aceite templado por el oído. 
-¡Estás loca! ¿no tienes Dalsy?
-¡Ah, vale! sí tengo.
-Pues dale Dalsy  entonces… pero por la boca… no seas burra.
-Ja, ja, soy de Toledo.
-Dije burra, no bola. ¡Qué juventud!

Y por hoy nada más. Cuidad de los niños que son el futuro, de los abuelos, que son el presente y  siempre estuvieron o están ahí dispuestos a echarnos una mano y que ahora solo nos tienen a nosotros