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"UNA HISTORIA DEL POP MALAGUEÑO" Javier Ojeda.

UNA HISTORIA DEL POP MALAGUEÑO 1960-2009
de JAVIER OJEDA MARTOS
Edita: AYTO DE MALAGA, 2010

Sobre el libro:

Ya sé que os estaréis preguntando ¿qué nos puede importar la música de los 60... y en Málaga...? Pues lo mismo que la pesca de salmón en Yemen, que nos queda bastante más lejos, y después de mi "reseña" del libro más de uno lo habéis leído. Pero aquello era una novela y esto es historia, de la música de Málaga, pero historia.

Se nos presenta en una especie de enciclopedia ilustrada (sin tono peyorativo) y que su autor denomina "TOCHO". Está muy bien estructurado y repleto de información, creo que después de leer el libro no nos va a quedar absolutamente nada por saber de la música pop y de los grupos musicales malagueños desde los 60 hasta nuestros días.

Hace un recorrido muy amplio por el panorama musical de Málaga deleitándonos con su narrativa informal y paseándonos por toda la trayectoria musical de los grupos de cada década, haciéndonos disfrutar, además, con infinidad de anécdotas y curiosidades, algunas divertidas y otras no tanto. Conoceremos cuáles fueron los primeros discos de estos músicos o los de más éxito (fotos incluidas), también descubriremos las calamidades que tuvieron que pasar, algunos de ellos, antes de llegar a lo más alto.

Es evidente que el autor se lo ha currado y mucho, con razón en un concierto que dio en Madrid en el mes de octubre, este Firmin malagueño, se llamó a sí mismo ratón de biblioteca. Concierto en el que promocionaba su último disco "REVERSOS" que os invito a que compréis y escuchéis (por favor, pero sin mirar la portada). Su voz cautiva "casi" hasta el extremo, si en el disco os parece su voz como una tormenta fúlgida, en directo es lo más...

Pero volvamos al libro y es que el original e irónico prefacio invita a zambullirse en el marco colorido de sus páginas y a explorar de mano del autor los orígenes del pop, del rock... de Los Íberos... porque todos sabemos que los celtas entraron en la península por Galicia, pero ¿por dónde entraron Los Íberos? pues por Torremolinos, faltaría más.

El recorrido musical es tan amplio que no os lo voy a contar todo, pero nos vamos a encontrar grupos o cantantes que nunca hubiéramos ubicado en ese punto geográfico. A mí me ha hecho mucha gracia ver a "El Koala" que es de Málaga, claro, y no tiene nada raro, pero verle compatir un capitulo del libro con un tal "Digital 21" (je, je, je), bueno, a mí me ha hecho mucha gracia.
Y no, no se ha olvidado de nadie, están todos y todas: Marisol, Pasión Vega, Chambao, ¿Bibi Andersen?

Tampoco falta la incombustible Teresa Campos que por lo visto ya era locutora de radio por aquellas (y por estas). Podéis leer, incluso, una entrevista que le hace el propio autor del libro, Javier Ojeda, a Antonio Banderas, lo que estáis oyendo, ningún malagueño se le ha olvidado. Para que luego diga en la introducción del libro aquello de sin chauvinismos, claro, seguro que Chauvin pensaba lo mismo y sentó cátedra.

En el apartado de agradecimentos me encanta que dedique el libro a su mujer y a sus padres. Estoy segura de que no se lo dedica a su abuela porque se nota que no tiene (...)
Y ya termino, sin olvidar mencionar que con el libro, gracias al cual todo malagueño debería sentirse muy orgulloso de su tierra y de su música, viene un CD con una exquisita selección de temas musicales de algunos de los grupos.

Y es que hay gente que vale para todo, lo mismo canta, que compone, que escribe un libro, que entrevista a famosos o que cocina una porra de Antequera.

Ah, me sucedió una anécdota de lo más divertida escuchando el disco, concretamente "La vida es una tómbola" pero aquí no tiene cabida ¡¡¡yo solo he venido a hablar de su libro!!! pero ya os lo contaré en otra ocasión.

"El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" Oliver Sacks




El hombre que confundió a su mujer con un sombrero
de: Oliver Sacks


Editorial: ANAGRAMA





Resumen:

Oliver Sacks narra veinte historiales médicos de pacientes perdidos en el mundo extraño y aparentemente irremediable de las enfermedades neurológicas. Se trata de casos de individuos, aquejados por inauditas aberraciones de la percepción, que han perdido la memoria y con ella, la mayor parte de su pasado; que son incapaces de reconocer a sus familiares o los objetos cotidianos: que han sido descartados como retrasados mentales y que sin embargo, poseen insólitos dones artísticos o científicos

Opinión:

En realidad no son 20, como pone en el resumen del libro de la editorial, sino 24 las historias médicas que el Dr. Oliver Sacks comparte en su libro. El título me pareció muy atractivo y está sacado de la primera historia cuyo paciente es un profesor de música, muy interesante, que confundió a su mujer con un sombrero.

Cuando me hablaron del libro pregunté a la bibliotecaria y me dijo que no lo había leído pero que lo llevaban mucho los estudiantes de psicología y médicos interesados en psiquiatría, y veréis por qué.

Como dice el autor en el prefacio, fue Hipócrates quien introdujo el "historial médico" con el fin de seguir el desarrollo de la enfermedad de un paciente. Toda enfermedad sigue un curso y tiene un desenlace que puede ser mejor o peor.

Este libro es un ensayo científico sobre enfermedades de la mente. Cada relato es la historia de uno o varios pacientes con una patología médica neurológica y lo que explica es, no el historial médico, sino la historia del paciente, sin muchas terminologías médicas lo que hace fácil su lectura a la par que interesante.

Además de lo interesante que les pueda resultar a algunos por los experimentos científicos, no hay que dejar de lado su estilo narrativo informal y el profundo contenido de las historias. Saber que son casos reales, además, nos da mucho que pensar... yo he leído el libro con mucho respeto.

Debo deciros también que, gracias a este libro he indagando un poco sobre el doctor-autor, y he descubierto que tiene, entre otros, un libro que se titula "Despertares" basado también en la historia real de un paciente y llevado a la gran pantalla con el mismo título que el libro. El personaje del paciente lo interpreta Robert De Niro y el de médico Robin Williams. Si además os digo que la música es de Randy Newman es para llorar. Para quien no haya visto la película ahí os dejo este enlace ...

http://www.youtube.com/watch?v=sjhPlt24_Dk&feature=related

"La carretera" Cormac McCarthy




LA CARRETERA


CORMAC MCCARTHY


Editorial: MONDADORI




Resumen:




La carretera, novela galardonada con el premio Pulitzer 2007 y best seller literario del año en Estados Unidos, transcurre en la inmensidad del territorio norteamericano, un paisaje literalmente quemado por lo que parece haber sido un reciente holocausto nuclear. Un padre trata de salvar a su hijo emprendiendo un viaje con él. Rodeados de un paisaje baldío, amenazados por bandas de caníbales, empujando un carrito de la compra donde guardan sus escasas pertenencias, recorren los lugares donde el padre pasó una infancia recordada a veces en forma de breves bocetos del paraíso perdido, y avanzan hacia el sur, hacia el mar, huyendo de un frío «capaz de romper las rocas».




Opinión:




Empecé a leer este libro hace tiempo y tuve que dejarlo sin haber llegado a la mitad porque era incapaz de seguir, era como ir adentrándome en un pozo oscuro donde no había vida ni esperanza. He vuelto a empezarlo con el propósito firme de acabarlo pero debo confesar que me ha costado mucho. Todo es destrucción, un paisaje gris donde la ceniza lo cubre todo. Un padre lucha por sobrevivir con su hijo donde no hay vida, no hay plantas ni árboles, hace mucho frío, hay nieve, no hay alimentos, ni siquiera agua potable. El padre y su hijo avanzan lentamente por un paisaje desolado sorteando las dificultades de un terreno destruido no se sabe muy bien por qué motivo, llevando sus pocas pertenencias en un carro y que son poco más que unas mantas y unas latas de comida. He sentido avanzar por el libro con la misma dificultad y lentitud que los dos personajes huyendo de ese escenario, del frio y buscando el sur, que es el único atisbo de esperanza que se percibe. Unos diálogos cortos, el niño que llena al padre de preguntas y las lacónicas respuestas de éste junto con una descripción del paisaje que siempre es el mismo, es lo que forman la novela donde los únicos colores son el negro y el gris. Aún así, me ha gustado por su estilo narrativo y por ser diferente.


El final es inesperado... o no.

"Los miserables" Victor Hugo



LOS MISERABLES
VICTOR HUGO
Editorial: CASTALIA



Resumen:


El progreso, la ley, el alma, Dios, la Revolución Francesa, Waterloo, el idilio amoroso, la prisión, el contrato social, las barricadas de 1832, el crimen, las cloacas de París todo tiene cabida en esta monumental novela. Y, como su título indica, todo gira en torno a la palabra "miserable", pues Víctor Hugo distingue entre los miserables hijos de la degradación material, aquellos que nada tienen salvo su dignidad, y los miserables producto de la degradación moral, a los que ya nada les queda, pues han perdido incluso aquello que les hace personas: su humanidad. Ambos tipos de miserable giran en un fantástico torbellino, los unos luchando denodadamente por avanzar hacia la luz, los otros deslizándose sigilosamente hacia las tinieblas, que siempre, en el fondo, tienen un origen que hay que ir a buscar lejos de quien las sufre. Con todo ello, Víctor Hugo invoca al progreso, entendido como el triunfo de las libertades personales, el camino que la sociedad recorre para ser más justa, procurando a todos sus miembros trabajo, salud, educación y, en definitiva, libertad. Una obra monumental, de gran valor histórico y moral, y con una trama apasionante.

Opinión:

Extraordinario. Es de los libros más bonitos que he leído. Personalmente ha sido un reto, nunca fui capaz de ver la película más de 10 minutos por la pena que me daba y con el libro no es menos, la crueldad de la miseria de aquella época que persigue al personaje principal y luego a Fantine y a Cosette es tal, que es imposible que no afloren en el lector indignación y tristeza pero sobre todo empatía hacia su personaje principal: Jean Vallejan.
Dada la extensión del libro y la dureza con que cuenta algunos hechos, me ha obligado a hacer pausas y leer otros libros entre medias. Lo que menos me ha gustado es la parte en la que narra la batalla de Waterloo, me ha resultado larga y algo tediosa, que tampoco te la puedes saltar porque pierdes el hilo de la historia. Los hechos, los personajes y los lugares van enlazados, no vale saltarse páginas...
El personaje principal es impresionante, te cautiva de principio a fin, y bien digo a fin porque yo he terminado el libro llorando a moco tendido y con el pañuelo en la mano, no recuerdo haber leído nunca un libro que me hiciera sentir así. Y pensar que lo he leído gracias al comentario que hacía Javier Traité en su libro "Historia torcida de la literatura"...
Lo volvería a leer.

Los prismanguetis.



El viernes por la tarde mi vecina se puso de parto, vino a casa con sus gemelos de dos años para que me hiciera cargo de ellos y marchar en un taxi inmediatamente al hospital sin esperar a su familia porque la criatura anunciaba su llegada de forma inminente. Como si no hubiera hospitales en todo Madrid tuvo que buscar el que está más lejos, y como si no hubiera días de la semana más que lo viernes. Si es que ...
Como mis hijos son mayores y estaban en casa fui yo quien le llevó al hospital hasta que llegó su marido. Cuando volví, mis hijos habían metido a los gemelos en la bañera porque fue el único modo que encontraron de que estuvieran quietos y no rompieran cosas. Según ellos, estos niños son multifunción, lo mismo se ponen a vomitar mientras manipulan el DVD que se mean en la alfombra mientras construyen una estación espacial con un brick de leche.
 Cuando volví a casa ahí que me les encontré, metidos en la bañera y arrugados como higos, se habían metamorfoseado en dos Benjamin Button, la historia se había acelerado e invertido a la vez. Suerte que hasta el día siguiente no les vería nadie de su familia y dio tiempo a que los pliegues de la piel desaparecieran volviendo a ser niños lisos de piel estirada sin necesidad de plancha.
Por fin llegó la noche, pero nada, que no se dormían. Dieron las 11, las 12… quiero ir con mami, quiero dormir con mi osito, dame los prismanguetis… quero mis prismanguetis… Sí, buscad en diccionario a ver si encontráis esa palabra, ni siquiera aparece en el google, y en ningún idioma.. Uno que no para de llorar, no sé si Pepe o Juan ¡no les distingo, son iguales! Por fin le convenzo de que se tome un colacao ¡pero lo quiero beber con japita! Hala, poniéndomelo fácil… ¡quiero mi quijón de Shrek!

 ¡Ya está bien, a dormir ahora mismo o llamo a Melendi!

 A la mañana siguiente nos llama el padre para informar que el parto salió bien, que la madre y el niño se encuentran bien  y para pedirme que lleve a los dos canijos al hospital a media mañana para ver a su nuevo hermanito y para que las abuelas se hagan cargo de ellos. Así que tomo prestadas de su casa las sillitas de los niños para el coche que, como su propio nombre indica, son sillitas de niños para coche y salimos a dar un pequeño viaje, mi hijo adolescente nos acompaña.
 En una rotonda próxima ya al hospital la guardia civil haciendo un control de alcoholemia me manda parar (es la segunda vez que me hacen algo así un sábado por la mañana). No es que me moleste soplar por temor a que me delaten los cafés que llevo tomados para no dormirme de pie tras pasar una noche toledana, pero soplar me cansa, me agota, me deja sin aliento...
Los niños se asustan al ver al guardia con cara de gárgola y empiezan a llorar a gritos llamando a su madre. ¿No son suyos? Mi hijo, que hoy está sembrado de gracia, me dice: ¡mamá, te han pillado, a ver cómo explicas ahora lo del secuestro de los niños! el guardia lo oye y me pide la documentación, tanto la mía como la del vehículo. De los nervios no encuentro ni los papeles del coche ni el carnet de conducir, al darle, por fin, este último documento que guardo en una funda de plástico me dice -lleva usted dinero ahí- mi hijo, a quien me tuve que haber comido cuando era pequeño, vuelve a hacer una de las suyas: qué vergüenza con mi madre, intentando sobornar a los guardias como siempre, y con 10 euros... Por favor, no le hagan caso, son cosas de la edad, nos dejen llegar al hospital que allí los padres de los niños nos esperan y les explicarán todo. Así que los últimos metros, escoltada como una delincuente, llegamos al hospital donde el padre, advertido del incidente, ya nos esperaba a las puertas de urgencias.
Por suerte la madre había ido preparada para la ocasión y llevaba el libro de familia, por lo que pudieron comprobar que los niños eran suyos. Los guardias me dejaron marchar y me pidieron disculpas varias veces por el mal entendido. Yo por mi parte este mes me voy a hartar de cocinar acelgas, plato favorito de todo adolescente. Hay situaciones que superan el límite de mi paciencia.